ALGO NO FUNCIONA
Algo no funciona en este mundo que nos ha tocado en suerte o nos estamos infantilizando y convirtiendo en unos nuevos bobos del siglo XXI. Lo digo porque miro a mi alrededor y veo cosas que no me agradan y, sobre todo, que no termino de entender. Por ejemplo, la imagen del motorista Jorge Lorenzo llevado en brazos como si fuera un niño chico me parece espeluznante. Este joven corredor, con toda una carrera de la vida por delante, parece desear conquistar inmediatamente todos sus objetivos. “Todo lo quiero ya” parece ser su lema vital; y el hombre no para de caerse y, sin recuperarse, ya quiere participar en la siguiente carrera. Lo lamentable es que se sube a una moto, va a cientos de kilómetros por hora y después resulta que no puede dar ni un paso. No me imagino a este joven llevado en brazos el día de su boda. Por favor, que alguien le explique que la carrera de la vida es la más importante; pero creo que aunque le cantaran misa su obsesión por conseguir todo ya y ahora es muy superior a su paciencia.
Otro ejemplo: la tontería que se trae el socialista gobierno por no llamar a las cosas por su nombre. Anda empeñado en negar la crisis que vivimos y ha empleado todos los sinónimos a su alcance. ¡Vaya estupidez! Como si el no nombrar la palabra la cosa fuera más llevadera. ¡Carajo, hombres tan preparados y con esas tonterías!
Otrosí, la dichosa expresión de “tolerancia cero” para definir la no tolerancia con algún asunto o tema. Ahora, en lugar de decir “no vamos a permitir tal o cual asunto”, se sustituye por “tolerancia cero con tal o cual asunto”. Y de verdad, estimados lectores, que me molesta que no se llame a las cosas por su nombre. O también la expresión “violencia de género”. ¿No sería mejor decir “violencia contra la mujer”, que es lo que desgraciadamente ocurre?
En fin, y para no cansarles, seguramente ustedes tienen otros tantos ejemplos a su alrededor. En el fondo, con tanta tontería lo que verdaderamente se resiente es la falta de criterio, la ausencia de opinión y la desaparición total de la sana crítica. Y creo que la autocensura es hoy mucho mayor que ayer, “cuando ÉL habitaba entre nosotros” (y que me perdone el extraordinario periodista Pepe Alemán por robarle su expresión, pero es que uno tiene que aprender de los maestros).
Quizás sea ése el objetivo de los políticos; quizás.
0 comentarios