CREDIBILIDAD
Que un descreído crea es harto difícil pero no hay cosa peor que un creyente empiece a dudar y, sobre todo, que se le intente engañar. Agredir su inteligencia, mucha o poca, da igual, hacerle dudar de sus criterios o crear incertidumbre con engaños y mentiras solo produce rechazo y hastío.
Peor lo tienen quiénes creen poseer dones para poder mentir. En la mayoría de los casos, si no en todos, son conscientes del empleo de una burda táctica basada en trapisondas con el único fin de mantener parcelas de poder. Su afán de notoriedad, privilegios, prestigio social y progreso económico son sus metas primeras y últimas. Prestigio, por otra parte, de dudosa calidad por su carácter volátil y fofo. Dime de lo que presumes y te diré…
Raúl Eguizabal señala que: "Se puede engañar siempre a alguien, o a todo el mundo durante un rato, pero lo que no se puede es engañar a todo el mundo durante todo el tiempo. El tiempo trabaja y trabaja siempre, o casi, en beneficio de la verdad".
Así que estimados políticos listillos dejen de confundir, simplemente porque el tiempo se les agota. Los ciudadanos estamos hartos de pasar vergüenza ajena y no tenemos por qué. Diri-gentes especializados en velocidades cortas e iluminados de largos recorridos ya no convencen a nadie.
Escrito lo escrito, les invito a ir a "pulpiar" a la marea. Pobres pulpos.
0 comentarios